domingo, 30 de marzo de 2014

ENTRE DOS MUNDOS. Texto en español.

Aquí va el texto en español del vídeo Entre dos Mundos, cuya traducción en el zapoteco de Xanica la encontrarán en la entrada 59.

VIDEO TESTIMONIAL

 “ENTRE DOS MUNDOS”


DOCUMENTAL BASADO EN UN ENSAYO  POR MARCELINO SOSA, INDÍGENA GUAHIBO.


Los llanos orientales de Colombia, una vasta región de sabanas y selvas que se extiende desde la cordillera oriental de Los Andes hasta Venezuela.

Somos unos 20,000 indígenas guahíbos, vivimos en pequeños caseríos esparcidos por casi todo este llano, trochas angostas conectan nuestros asentamientos y son pocas las carreteras que nos unen al centro del país.

Mi nombre es Marcelino Sosa.
Desde niño he caminado por éstas trochas donde todavía vivo con mi familia, pero conozco el mundo del colombiano hispanohablante. A la edad de 12 años comencé a trabajar en fincas de colonos. También he visitado las grandes ciudades, he dialogado con profesores, periodistas, abogados, médicos, pero siempre vuelvo al calor de mi hogar, a la familiaridad de mi propia cultura y a las expresiones de mi idioma materno.

Para nosotros nuestra tierra es muy importante, nos provee de todo lo que necesitamos para vivir, como por ejemplo las hojas de palma para techar nuestra casa.

De la palma de kumare sacamos la kabuya para nuestras hamacas. La elaboración dura varias semanas. Primero, las mujeres guahíbas desfibran las hojas tiernas y cocinan y asolean la fibra antes de torcer la kabuya. Los hombres tejen las hamacas.

Los guahíbos también tejen varios tipos de cernidores y canastos.

Qué bonito es nuestro idioma, se expresa bien todo nuestro pensar, también imita todos los sonidos de la selva, de modo que Sisi puede contar exactamente lo qué le pasó cuando iba detrás de una danta con arco de brasil y lanceta bien afilada.

Pero la cacería se está escaseando, por eso ahora estamos comenzando a criar ganado.

Los padres hacen arquitos para sus hijos y los muchachos adquieren destreza cazando lagartijas y saltamontes.

Se saben los nombres en guahíbo de más de 12 especies de saltamontes y conocen los hábitos de cada uno, cuáles cantan más, cuáles se esconden en vez de volar y cuáles son sabrosos asados.

Nuestro alimento principal es la torta de kasabe que preparan de la yuca amarga las mujeres guahíbas. Es un proceso largo y duro. El yucal puede estar a 4 o 5 kilómetros de la casa, ahí arrancan los tubérculos, echan la yuca en el katumare y la llevan a la casa.

Cuando Esther va a recoger la yuca, deja a los niños en la casa, su hija de 9 años cuida a los 4 hermanos menores.

Después de raspar y rayar la yuca, se  exprime el jugo venenoso de la masa. El veneno se puede eliminar cocinando el jugo por un buen rato, luego sirve para hacer una sopa con ajín.

En dos días las mujeres preparan suficiente kasabe para alimentar a la familia por una semana.

A la harina no se le añade nada, ni levadura, ni aceite, ni sal, ni agua. Nos gusta el kasabe, pero también debemos comer carne, por eso necesitamos los montes para cazar y los caños, lagos y ríos para pescar.

Hasta ahora la mayoría de nuestros hijos nunca han viajado en carro, ni han visto una casa de dos pisos, mucho menos un teléfono o un televisor, pero sabemos que esto está cambiando, no podemos seguir viviendo como nuestros abuelos y no todos los cambios son malos, no es malo querer vestirse bien, con sombrero y zapatos y escuchar las noticias en la radio. Hay personas que piensan que debemos quedarnos como antes, pero el progreso es inevitable, tendremos más y más contacto con el mundo que nos rodea. Por eso es importante entender a nuestros vecinos hispanohablantes y también que ellos nos entiendan a nosotros. Somos todos humanos y debemos vivir en armonía.

Lo más importante para nosotros es nuestra familia. Amamos a nuestros hijos y los cuidamos muy bien. Si un niño pierde a sus padres es adoptado inmediatamente por otra familia que lo trata como a su propio hijo.
Rosa es huérfana, pero recibe mucho cariño.

Mi hijo Héctor tiene sólo 4 años, es como yo cuando era niño, lleno de curiosidad, siempre quiere ayudarme en mis quehaceres.

Recuerdo muy bien mi niñez, aprendí las normas de mi cultura y todos los oficios de un niño guahíbo, luego, trabajando en fincas de los colonos aprendí mejor el español. En todas partes yo era muy preguntón, muy joven me había puesto por tarea, entre otras cosas, aprender por qué a veces me trataban diferente a la otra gente. En mi preparación guahíba no me habían enseñado que hay culturas o razas superiores, sino solamente que existen culturas diferentes. El compartir es parte de nuestra cultura, siempre compartimos la cacería, también compartimos la tierra como propiedad común.

Cuando yo era niño, los guahíbos todavía andaban libres por casi todos los llanos orientales de Colombia, pero luego llegaron los colonos hispanohablantes, quienes comenzaron a establecerse en nuestras tierras y a bloquear nuestras trochas con cercas. Nos tocó mudarnos, qué más podíamos hacer.

Pero ahora no tenemos a dónde ir, estamos con una cerca de púas a nuestra espalda, tenemos que aprender a vivir con los de la otra cultura si queremos sobrevivir. Entonces pensamos que sería buena idea, mandar a nuestros hijos a los internados de los hispanohablantes, pero los niños no estaban acostumbrados a la competencia, en sus hogares habían aprendido que todos debían avanzar juntos, la mayoría no entendía el español al ingresar a la escuela, no estaban acostumbrados a las reglas, y los castigos les parecían muy severos. En su propia cultura les habían enseñado a tener vergüenza y a corregirse a sí mismos cuando cometían algún error.

Muchos niños huían del internado, yo también lo hice hace 35 años, estudié sólo 5 días. Cuando los padres obligaban a un niño a volver a la escuela le creaban gran confusión, cuáles valores culturales debía obedecer. Algunos padres obligaron a sus hijos a seguir varios años en el internado, pero luego muchos de ellos no querían quedarse en su comunidad, rechazaron su propia cultura, cuyos valores no eran reconocidos en la escuela y optaron por trabajar como jornaleros en las fincas, algunos, muy entregados al alcohol. Las jóvenes, debido a que no sabían defenderse en la otra cultura, caían en la trampa de la prostitución.

Rechazaron su hogar, donde les amaban y les necesitaban, y la cultura que entendían, pero no se ajustaron bien a la otra sociedad, se encontraron en un vacío, sin poder descubrir su verdadera identidad.

Puedo citar el caso específico de un joven guahíbo que se encontraba en la cárcel, supe que podía conseguir su salida con sólo comprobar que era indígena, bastaba con que hablara en nuestro idioma ante las autoridades. Su familia me contó que él sí hablaba guahíbo en la casa, pero nunca ante los que no eran indígenas, porque ahora se consideraba civilizado. El joven hasta llegó a decir que prefería quedarse en la cárcel antes de hablar guahíbo en público.

Todo esto me puso muy triste, vi el sufrimiento de mi gente y quise ayudar. Reconocí la necesidad de que debíamos de aprender a relacionarnos con la mayoría no indígena, pero sin negar nuestra propia identidad y nuestros propios valores. Ahora el problema era cómo explicarle esto a mi gente.

Decidí reunir a un grupo. Les expliqué los problemas de tratar de vivir en dos mundos. Lo ilustré con dos círculos, el círculo más pequeño es el mundo guahíbo, con los valores que nos enseñaron nuestros padres y abuelos. El más grande es el mundo de los hispanohablantes que encontramos a nuestro alrededor. Entre los dos hay un abismo, un vacío; los guahíbos que rechazan su propia cultura sin entender bien la otra, caen en el vacío, pues no se pueden desenvolver bien en ninguna de las dos sociedades.

Expliqué que se necesitaba un puente entre los dos mundos, un puente de entendimiento. La educación bilingüe bien planeada, podría ayudar a  construir el puente y ya estábamos bien encaminados. Más de 50 maestros guahíbos bilingües habían comenzado a enseñar en nuestros caceríos, pero faltaban materiales de enseñanza en guahíbo, ¿quiénes podrían elaborar estos materiales?. Nos tocaría a nosotros escribir material en nuestro idioma y luego buscar ayuda del gobierno u otros interesados.

Comenzamos por planear un pequeño curso sobre educación bilingüe. Les pedimos a los Linguistas Víctor Conde y su esposa Trina que nos dieran su colaboración con clases de composición en guahíbo. Ellos estudian nuestro idioma y consideramos que están muy bien preparados en el conocimiento de nuestra lengua. Trina ya había elaborado cartillas que se usaban en el primer año de primaria, pero faltaban materiales para 2º. Año en adelante. Ella había colaborado con nosotros dos veces antes en pequeños cursos. (Víctor, con la ayuda de diferentes guahíbos ha traducido porciones de la Biblia).

Cuando yo quise fundar un periódico en guahibo, invité a Trina a dictarnos un curso de periodismo, después de esto, creamos un cuerpo de redacción para ser autónomos en nuestras decisiones indígenas.

Publicamos la primera edición en 1978 y desde entonces nos hemos reunido cada varios meses para escribir nuevos artículos e imprimir otra edición. Por demanda popular, ahora el periódico de 12 páginas incluye una tercera parte en español para los que no entienden nuestro idioma, y yo escribo editoriales en ambos idiomas.

La “Voz de Kabasi” está ayudando a construir el puente entre las dos culturas.

Los periódicos viajan de mano en mano hasta llegar a los capitanes de distantes caseríos guahíbos. También mandamos copias a suscriptores y a diferentes oficinas del gobierno.

El pequeño curso que organicé sobre la educación bilingüe era un poco diferente de los otros. Escribimos más de 230 historias en guahíbo para textos escolares y dibujamos ilustraciones para cada una.

También hablamos del currículum, puesto que el Decreto 1142 de 1978 del Ministerio de Educación le da a los indígenas el derecho de participar en el diseño de la educación bilingüe para su propia comunidad.

En las historias que escribimos, enseñamos los valores de nuestra cultura por medio de fábulas, con animales de la selva.

Escribimos sobre nuestras tierras y diferentes aspectos de salud, describimos la flora y la fauna de nuestra región y cómo conservarlos.

Entrevistamos a los ancianos para poder escribir la historia de los guahíbos. Nos contaron cómo hacían la ropa de la corteza de un árbol. Cómo fabricaban las puntas de las flechas de hueso o de palo de brasil y qué pensaron al ver por primera vez un avión.

Organizamos un Comité asesor de educación bilingüe guahíba para coordinar nuestra obra con el gobierno y las entidades educativas.

Sabemos que nuestros niños tienen que hablar bien el español para poder defenderse del mundo moderno, pero si la mayor parte de su educación es en español, aprenden sin que el profesor les diga, que su propio idioma y cultura son inferiores.

Queremos que estudien primero la historia de los guahíbos y la geografía de su propia región, así como la gramática de su propio idioma para que puedan escribirlo bien y sigan aumentando la literatura guahíba escrita.

Nuestros hijos son felices, estudiando en su propio caserío con maestros guahíbos bilingües, sin el dolor y la confusión de estar lejos de la casa y la cultura que entienden.

Al mismo tiempo queremos prepararlos para que sean estables y se puedan enfrentar sin trastornos a una vida llena de cambios y a cosas nuevas.

Pienso mucho en mi hijo Héctor, con frecuencia me pregunto, cuando esté grande ¿perderá su identidad como guahíbo? ¿Negará a su familia, su cultura y  su propio idioma cuando aprenda de ese mundo más grande? ¿Sufrirá el terrible castigo de ser un don nadie, perdido entre dos culturas?. Confío en que no será así. Héctor pertenece a una nueva generación, la generación de la esperanza y especialmente la esperanza de vivir confiado, orgulloso de su herencia guahíba, y con la habilidad de poder moverse, libremente: ENTRE DOS MUNDOS.


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EN 1980, MARCELINO SOSA PARTICIPO EN EL PRIMER CONCURSO DE ANTROPOLOGÍA PATROCINADO POR EL GOBIERNO COLOMBIANO Y GANO EL PRIMER PREMIO CON SU ENSAYO “ EL GUAHIBO Y EL BLANCO, CULTURAS EN CONFLICTO

SU SEGUNDO ENSAYO “EL NIÑO GUAHIBO Y LA EDUCACIÓN BILINGÜE”
FUE PUBLICADO EN 1983



Agradecimientos al ILV por compartir este excelente trabajo.

viernes, 14 de marzo de 2014

WZUTI'TS TIB = MONÓLOGO

WZUTI’TS  TIB


Lë xo rnii’na ba Luterio, na nahkta llii’n Dios. Inëli ¿chu mtsë’w ire maal, kyaaw, wañ to’, no irehs ku zaaks rnëëna itsliuure?. ¿Chu mtsë’w ire lo kye’, mkyin, lli’l, mahkw lli’l?.   ¿Chu mtsë’w kohp rlaak or kya’l rlee’ ibañk ire wañ? Inëli ¿chu mtsë’w kyo rlee’ idzë  kyaaw; chu mtee irehs ko’n mer llulgër, chu mtsë’w wits lëtse idzëë’ ire saa mnachaa, chu mtsë’w mioo rlee' ini lonaa izaa’s kya’l no rlee’ nina kyehk mën rahk rkëë ti’ts zaaks lëtse riunlë listo’na?.

No ire maal ba, zeen rlee’ rioo irehs ku kembazaa, tsenr tse, inëli chu mtsë’w kya’l lëtse rlee’ xtsi’n inee’na or rialo rtib ti wits tsi’n,   no lë rlee’na lëtse rtsaa listo’na ku zaaks, xkala ilëntna lonaa. Inëli, wets, ¿chu mtsë’w ire ku zaaks re?.

Rkëbtli wets. Xokba nahkli, kuentka ba chuk nëët ire ku nlës rzahkli, ire ku ñan ndzu listo’li, nohta  rto’bna, ni pëk rientli, xo ti ba’ nahk laasli ba, tse nahkna, ti’ts ser lëë weñ xoba, nohta tse kakme, lon chu pë lia’ts ku rzahkaa, naa, mën nohta xo ti xkaa’l rtet itsliuure, chuk na, wets.

Ni’ko nahkaa nwzeey Nech, itibs itsliuu stee nguitlo tihtsaa,  lëtse koon pë rlenaa, pë rni’naa, pë rawaa, xan rna lër rahkuaa, ti’ts lë mën xo naa, chu  iskuiiy pa ndzinaa,  nik inëët mën wits lëëna kët.

Xtol ire ku’re rnii’na no rlee’na yilkab, ser nahkta llii’n Dios, lon lëëme nohta ku zaaks mtsë’wme, lëë na wets,  na nahka mën mahs nkahp rna ndzu itsliuure.

¿Pa kuent rkëbtli wets?  ¿Naxnaa’li ote këwlee’li yilkab ku rnii’na loli?
 


MONOLOGO

Es como te digo Luterio, yo no soy hijo de Dios, quién crees que creó las estrellas, los ríos, los lagos, las grandes montañas,  los paisajes y tantas cosas bonitas que ven nuestros ojos en este mundo, quién creó las azucenas, las rosas, los lirios, quién los pájaros, las mariposas, las ovejas, quién el rocío que hace florecer las espigas y los trigales, quién la lluvia que llena los ríos, quién puso las cosas en su meritito lugar, quién el sol para calentar nuestra pobre humanidad, quien la luna que nos ilumina por las noches y hace que los poetas se inspiren y compongan cosas bonitas para alegrarnos el corazón.

Y esos luceros Luterio donde se reflejan nuestras más profundas esperanzas, luego la noche que sirve para que descansemos los pobres después de una dura jornada, y soñar muchas cosas bonitas aunque no lo consigamos. ¿Quién crees que hizo todas estas cosas bonitas Luterio?.

¿No me contestas?  Siempre has sido callado, por eso nadie conoce tus dolores, tus sufrimientos, tus callados suspiros que de tanto morirse en tu pecho te ha dejado mudo, te han dejado como una tumba donde guardas tu propio cadáver, pero, tienes razón Luterio, mejor hay que quedarse callado, pues a quién le interesa lo que nos pasa a nosotros que pasamos como sombra por este mundo, a nadie Luterio. Si fuéramos Don Necho, todo mundo tendría sus ojos en nosotros, que qué hacemos, que qué decimos, que qué comemos, que cómo nos vestimos, pero lo que somos nosotros Luterio, ni cuenta se van a dar cuando nos muramos.

Por todas estas cosas te digo Luterio, yo no soy hijo de Dios, porque Dios solo puede hacer cosas bonitas, y yo Luterio, soy el hombre más feo del mundo. ¿Por qué no me contestas? ¿Duermes Luterio o estás pensando en lo que yo te digo?




Ismael Domínguez
Poeta Zapoteco de Santiago Lachiguiri
Autor del Libro de Cuentos y Leyendas: Con olor a tierra mojada. 

jueves, 6 de marzo de 2014

LAHT CHOHP ITSLIUU. Entre dos Mundos. Texto en zapoteco.

LAHT CHOHP ITSLIUU

Lëhts ria’n na zeen rruu wits kyeets Colombia, nahkna ti lgër zeen kë kyiixkyi no wañto’. Rislona zeen kë ti ba’l kyii’yto’ lëë Los Andes no zana axta Venezuel.

Rahknu kal mil mën rni’ ti’ts zëë lëë guahíb, ndzunu yuu’ lëhs ndzi’b ndreets ytib lëhtsre. Nohta nas lëhs rdzin ruw litsnu. Ti chohp nas nllen ndzu lëtse rahk riaanu laats mën ti’ts xtil ba.

Na lëë Marslin Sos.
Wi’na nwislo nwzë’na ire nas re, zeen be ndzunu irenu mën wlitsta, ti’ts nlebeya xan ndzu mën rni’ ti’ts xtil, kyeets Colombia ne. Tsibchop liina or nwislo nkuë’na tsi’n lo che’n mën xtil. Noo këyala ire kyeets mbee ba, kë wzuti’tsla lo mën rlu’w mii’n ba, lo mën rboo kyehts rni’ pë rahk sti lgër, lo mën rla mën, lo mën rlee’ rmed, ti’ts riubreka litsa, zeen ndzunu irenu mën xo na, zeen rni’nu ti’ts zëë. Lliliuunu nahk ti ku top non, lëëna rniits irehs ku nkyiin lonu lëtse ibañnu,  xo yazin rboonu zin rkë kyehk yuu’.

Yazin lëë kumare rboonu kyets rzulëënu kabuya  rzuxkuaa yaxtuu. Ndal xman rzuxkuaa tina. Wlohte, mën wnaa guahíb rboo kyets lak yee’n ka, no rkaymena, ti’ts wnee’r rbitsna lë tsenr rzaakymena. Lë mën bkyiiy rtsë’w yaxtuu.

Mën guahíb  rahk rtsë’w ndal lo biats no chikuit.
Zaaks xti’ts zëë na, rni’na irehs ku rlee’na yilkab, no rboona ire be rien kyii’y no wañto’. Xoze tse, mën lëë Sisi zahk wzuti’tsme xkuaas pë nwzahkme or zankëme ti tihts dant, no’yme wais, ndux lo.

Nël ne rnëënu kë re ire mañre, rto’ntr nwe, no stsin wits sialo snitlo nwe, lë kuent baa’ ba nwislo rxeen nu ngo’n.

Xuis mii’n rtsë’w wais lëhs no rse’t mii’n rnalo na  rniis mii’n nwrakw no mehts.

         Nëë mii’n xan lëë tsibchop lo mehts no nlebe’y mii’n xan ndzu nwe tih ti nwe, chu nwe rkëëto rets, chu nwe riungë’ts lgër wxobe, no chu nwe nihx rla’ yeex.

Ku rawnu nahk ti ku rzulëënu torta de kasabe, xo kyaht na, ti ku laa’  rnalo mën wnaa guahíb rzuxkuaana, kure’ rruu xaa’n ti tob rna xo rna tob kyët. Nen lona, lon waht ndzi’bna lome. Zeen rboome ku ka no riuna lë’n kyehx rzulëëme katumare, lëtse zahk kyu’wna.

Wits Ster riaxi’ ku ka, rsanme mii’n yuu’,  llandzaapme ndzu kë’ liin rnëë stahp bzan lëhs.

Or rialo rdziib te ku ka, rxiime nkoobka lëtse rruu nihs tux ndzu na. Nihs tux ka zahk ilux til kaa’yna xtsee. Tsenr tse rlee’ xtsi’n na rzuxkuaa ti ku raw me.

Chohp wits rkë mën wnaa  rahktsë’w wroob kasab, lëtse skaa’na kawme itis ti xman.

Lo te ka pëk riut, nik te kyatsna, nik zë, nik zet, nik nihs, xohsba rzuxkuaana. Riaw listo’nu kyaht re, ti’ts noo ba ndzeblo kawnu baal, baa’ ba nkyiin wañto’  lëtse tsanu ko’s mañ no  kyaaw lëtse iniis nu  mal.

Axta nël likëës ire llii’nnu zër wlebe’y mii’n ti camión no zër inëë mii’n ti yuu’ ndzi’b chohp xkuaa. Bi lëël bchok rni’ mën ruw ba, nik bchok rtoon mën lo ba, ti’ts nëënu ire ku’re kë tsëë, kaktr tsunu xop nwñu mënkol zal, no rzaa’ listo’nu iret ku  kë tsëë ba weñt, nahktba kyiy kaklëtsme kakwme lër xtsi’w, inalome llombrel, ikë yilkyiit niyme, no koon me bchok rkëë tii ba, pë rahk sti lgër.  Ndzu mën rle yilkab tsuna xop nwñu mënkol zal, ti’ts kyent pë wlenaa lëtse idzëët ko’n, sialo slebe’ya irehs ku ndzu yitsliuu re. Ndzeblo kyee’na xan ndzu mën lëhts, no ikuiiya pë ndzeblo no pë ndzeblot wse’ta lo mën ba. Ndzeblo wlebe’yme naa lëtse kyee’n me xan ndzuna no xan mbaña. Mënaa irenaa no ndzeblo ba idzaala.

Ti ku top non lonu nahk mën wlitsnu. Rkelëts llii’n nu no rnëënu mii’n. Tilëna ti ma’t riaa’n wzëb, lë rkëya’l sti mën ma’t ka, mën rnëë ma’t ka xo llii’n. Ros nahk ti ma’t wzëb, ti’ts ñootna lon mën nkuëya’ mdza, rkëlëts mën ka mdza.

Lli’na Héctor ndzu tahpa liin, nahkme xo na or wi’na, irehsna rla’ inëëme, irehs tsi’n rkë’na rla’ wlee’me.

Slëtsa, mii’na nwislo mlu’w xuiza xnana xan ndzu mën laatsnu no irehs tsi’n  zahk ikë mii’n guahíb. Tsen tse kë’na tsi’n lo che’n mën lëhts, mseta ti’ts xtil. Loht pa zana rnabti’tsa pë lëë tihti ko’n rnëna, mii’ntona ngohklëtsa ñënda  pëze lla’to rlenoo mëna, noo lla’to rni’me lo saa lëhtsme.  La’tsa nlu’wt mën ndzu mën nohntola, lal nu irenu, nohta rnëënu lla’ lla’ nahk tih ti kyeets mën. Ku wlekëtme lo samnachme nahk ti ko’n top non laatsnu, rlu’wna xan nahknu. Or rkaa’ ti mañ wañ lonu, rawnu mañka irenu mën rtsaalnu o sti chu së lonu, lë xo liuu ba tse, irenu raa’n ti lëë’ na.

Or wi’na, mën guahíb loht pa za rza’ lits itib lëhts re, kyeets Colombia ne, nwdet lo ka,  nwlën mën lëhts, nwislo rza’ lits lliliuunu no rsa’wme ire xnasnu. Ngualo nwruunu llilgërnu, ñaktr pë nlënu.

Lë nël ne kyentr pa tsanu, na tihts litsnu mkëë mën lambr kyehts, lë se’tnu tsunu irenu mën lëhts re, tilëna rahklëtsnu ibañ nu. Mlenu yilkab wxaal xpa’tnu wse’t laats mën re, ti’ts ku nahkna ñe’nt mii’n wlee’ kan lolsaa’, lon lits mii’n mse’t mii’n, lal lal zakë mii’n. Lë  ire këës mii’n riee’nt ti’ts xtil or rtet yuu’ wse’t ka, nik xan ndzeblo tsu mii’n zeen, lë ko’nga ba rzahk mii’n kotoze rzahkzii mën ka mii’n.   Laatsnu rlu’w mën ituñme til pë mlee’me, no wle ilii xnasme.

Ndal mii’n mllo’n yuu’ wse’tka, noona xoze mlena za kalbtsi’ ndzu ka’y liin, ka’ya wits mseta. Ndzu xuis mii’n mle lëtse miubrek mii’n yuu’ wse’tka, ti’ts xoze nohta rlee’ nganme kyehk mii’n, në’tr mii’n pë wlee’, pë ti’ts koon. Ndzu mën mlee’ lëtse nguaa mii’n ndal liin yuu’ wse’t ka, lë lohte ngualo inetr mii’n kyubre laats, lon rnë’tr mii’n non ku mse’t mii’n lo xuis, no lë noo lon lëhts, rlenont mën xan nahk mii’n, lë xtol ko’nga nwzen mii’n nas za na tsi’n wits lo che’n mën xtil. Ndzu mii’n bkyiiy nwlaak lo kyiil kuu’y. No lë xoze tse, ndzu mii’n wnaa,  lon nëët mii’n xan tsu laht mën lëhts ka, rialoze nohta zeen loht chu mkyiiy rzennoo wnaa, rdzal tsi’n lo mii’n.

Nwruu mii’n lits, zeen rkelëts mën mii’n no zeen nkyiin mii’n lome, zeen riee’n mii’n xti’ts no xan ndzu mën, rdzaalt xilkab mii’n xilkab mën lëhts, nwdzal mii’n ti lgër ngën, zeen ñahkt ñu mii’n xo laats.

Zahk wzuti’tsa ku nwzahk ti mee’ guahíb kë litskyi’b, miina zahk iruume tilëna ñoon Mën Nahk Tsi’n ka, mën ti’ts zëë me, lë be’y nohta ni’me ne’p ti’ts zëë lo mënka. Mën wlitsme në lona rni’me ti’ts zëë yuu’, ti’ts ini’tme na til ndzin mën rni’ ti’ts xtil, lon rtuu’ñ me ini’ xti’tsme lo sti mën. Nwdzin wni’me xkal kya’na litskyi’bre, ti’ts ko inita ti’ts zëë lo mën re.

Ire kure’ nwlu nlës listo’na, wnëna nlës ku rzahk mën la’tsa, ngohklëtsa nkyiba xan iruunu lo ku nlës ka. Wnëna nkyiin ze idzaalnu mën lëhts ka, ti’ts wlaatnu ku nahknu: xti'ts nu no ire ku non lonu. Nël ne rlee’na yilkab xan inina ku’re lo mën la’tsa.

Nwretsa chohp tson mën, mzuti’tsa lo mën ka ire yilzii rzahknu lon ndzunu laht chohp itsliuu lla’to nahk. Mluu’wana mkë’na chohp byib,  ku wi’n re rlu’w kyeets guahíb no ire ku mlu’w  xuisnu no xeynu. Sti ku choo’ re, rlu’w laats mën xtil, ire kyeets ndzi’b kaku zeen ndzunu ne . Laht irop byib re rna xo ti lgër nkëw, zeen ria’n xilkab mën guahíb or rlenontrme ku nahkme no nik rientme xan ndzu mën lëhts. 

Rëpa lo ire mënka, nkyiin tsu xo ti nas laht irop kyeets re. Ti nas wlee’ lëtse kyenlsaa’na. Wse’t irop ti’tsre  slee’ xtsi’n lëtse izuxkuaa nas rni’na ba. No tseze nwislonu. Chubtsi’ mën guahíb nwislo rlu’w irop ti’ts, lë’k zeen ndzunuka. Ti’ts wnëënu nkyiin kyehts inalonu or ikënu wse’t ti’ts guahíb. ¿Chu ze wtsë’w kyehts inalonu?. Rtiin lë’k nu kuëënu xti’tsnu lo kyehts wse’t mën laatsnu, lë tsenr tse wkyibnu  wniits Mën Nahk Tsi’n ya’ lonu o sti chu ndzu lia’ts xti’tsnu.

Nwislo mlee’ nu yilkab xan kak lëtse wlu’w mën irop lo ti’ts re. Wna’bnu lo mën rse’t ti’ts zëë Viht no tsaalme Trin wniits ya’me lonu lëtse wlu’wme ikë xti’tsnu lo kyehts.  Mse’tme xti’tsnu no rlenu yilkab rahkme lon rse’tme ndal lo ti’ts. Trin tseze mtsë’wl kyehts lëhs inalo mii’n wner liin, ti’ts kyent kyehts ynalo mii’n liin irohp, no ire liin së lo ba. Mën wnaare mniits ya’ lonu chohpl inee’ mse’tnu xan rkë xti’tsnu lo kyehts. Viht ndza’l schohp stson mën laatsnu mkëë ne’pkaa  xti’ts Mdo’ na ti’ts zëë, lëtse kyee’n mën laatsnu na.

Or mlee’na yilkab wtsëë’wa kyehts ini’ pë rahk lonu ti’ts zëë  guahíb, nwretsa Trin lëtse wlu’wme xan rahktsë’w na, nwdet lo ka ngohkzeet ti nas mën wlee’ yilkab pë ikë lo na, lëtse xoze lë’k mën laatsnu ze inë pë rahklëts kyen loht pa idzin kyehts re.

Liin tsongal ndzu tsin’btson nwloonu ti ku tsibchop lak, axta tsen nwislo rtohpnu rtet ti chohp tson mioo lëtse izuxkuaa  sti ku kub. Wna’b mën kak ndal kyehts tsibchop lak ka, tsu sti lëë’na lahtka, zeen ikëna ti’ts xtil lëtse zahk ko’l mën ti’ts xtil ba na. Na tse rkë’na  na irop lo ti’ts.

Kyehts “Voz de Kabasi”,  kë wlextsi’n lëtse zahk tsu nas rni’nu ka, laht irop kyeetsre.

Kyehts re’, rruuna  rtetna tih ti lo ya’ mën kyeetsre, no rdzin na loht pa ndzu mën laatsnu, noo rxaal nu na lo ire mën ndzu lia’ts ko’lna, no lo ire Mën Nahk Tsi’n na lëhts ba.

Misiuwnu tsu sti wse’t, lla’to lo ku mse’tlnu ka. Mkëënu  chohp gayuuw ndzu kalbtsi’ kuent ti’ts zëë guahíb, lëtse inalo mii’n ikë wse’t , mtsë’wnu lo kyehts xan rna tih ti ku rzuti’ts kyehtsre.

Noo mzuti’tsnu xan rnëë mën lëhts xti’ts zëënu nël, lon lo kyehts kë xilkab Mën Nahk Tsi’n lëhts ba, kyehts mil ndzu ti gayuuw chohpgal ndzu chohp, ku nwruu liin tsongal ndzu tsi’nbtson,  che’n mën rnabe’y lo kyiil wse’t kyeets Colombia ne, rni’na lonu kube’ynu xan rahklëtsnu kak wse’t irop lo ti’tsre laatsnu no pë ikë lo kyehts wse’tnu.

         Ire lo kyehts mkëënu ka, mlu’wnu blo non ku ndzu laatsnu, mkëënu kuent lëhs zeen lgër mën ini’, wnalonu mañ wañto’.

Mkëënu lo kyehts ka kon che’n lliliuunu no xan tsunu lëtse yitsnu, mkëënu xan nahk ire yak wañ no mañ wañ ndzu lgër re, no xan ndzeblo wlee’nu lëtse initlot ire ku’re.

Mzuti’tsnu ire lo mënkol lëtse zahk kuëënu lo kyehts xan za wllo’n  kyiil mbañ mën guahíb. Mzuti’tsme lonu xan wnalome blëët yak lëtse mzuxkuaame lër. Xan rnalome tsiht no yak brasil lëtse rzuxkuaa bkots riuu’ lo ways no pë mlee’me yilkab or wnëëme wnee’r inee’ ti kyi’b rxobe ba.

Ngohkzeet ti nas mën ini’ xan za lo wse’t ti’ts guahíb, lëtse kube’yme no ini’me kuent che’n tsi’n kënu, lo mën rnabe’y lo wse’t ne’ kyeets Colombia.

Nëënu  ndzeblo wse’t llii’n nu  ti’ts xtil, lëtse zahk wzuti’ts mii’n lo mën xtil, ti’ts tilëëna ire ku rse’t mii’n nohta ti’ts xtil rlu’w mën na, sialo se’t mii’n, xkal mën ka këbt na, xti’ts mii’n no ku ndzu laats mii’n, nont.

Rahklëtsnu wnee’r wse’t mii’n xan ndzu mën guahíb no xan nahk llilgërnu ne, noo, nkyiin wse’t mii’n xan rien xti’tsnu lëtse zahk kuëë mii’n na lo kyehts, no lë xoze tse zahk wroob kyehts ikë xti’tsnu ne.

Nlë ndzu llii’n nu nël lon laatsnu kë mii’n wse’t, lëna lë’k  mën re’ ba rlu’w mii’n irop lo ti’ts re, no rzaktr mii’n ku nlës ka xo tsen nwñu mii’n lo mën xtil.

Lë nël ne rahklëtsnu  ini’noonu mii’n lëtse ti yilkab tsu kyehk mii’n tsuu’ itsliuu no yzuneh mii’n ire lo ku së.

Tih ti wits, rlee’na yilkab xan kak xpa’ta Héctor. Or kak choo’me ¿bi sislëtsrme ku mse’tme lo mën laatsme? ¿Bi slee’ nonme mën  wlitsme, no mën laatsme, xti’tsme,  lon rse’tme xan ndzu mën lëhts ba?  ¿Bi sahkme ku nlës li’ka nik në’trme  chu nahkme, xo ti mën pëk nont, xo mën zansëëb  laht chohp kyeets re?. Ndzu or rlee’na yilkab,  ser xotba kakna.  Héctor nahk ti ma’t së laht ben mii’n këmbas ibañ lla’s, mën skelëts laats, xti’ts, no ire xan nwñuu’ mënkol zal, lë xoze tse zahk tsume nlë, sienme xan ndzu irop nas mën re: Mën ti’ts zëë no mën ti’ts xtil. Laht chohp itsliuu.


                                                           Traducción al zapoteco de la Sierra Sur de Oaxaca:
Abelino Jerónimo.

Sara Cruz García.
Promotora Cultural de la URO/DGCP.
                                  
Agradecimientos a todas las personas de Xanica que colaboraron en la traducción y corrección de estilo del texto de este video.


                                                       Laa’, wits tsii, mioo koxt, liin chohp mil ndzu chohp.

(Muy pronto subiremos el video para que lo escuchen en el zapoteco de Xanica) 

martes, 11 de febrero de 2014

LA PALABRA QUE LLAMA Y RECLAMA. Poema Zapoteco de Modesto López.



TI’TS RBETS NO RLEE’ KYIY                 LA PALABRA QUE LLAMA Y RECLAMA

Zana rzë’na lo liuu yon re                              Voy caminando sobre esta valiosa tierra
Ti ti’ts rien                                                    Una voz se escucha
Ti ti’ts së juer                                                Una voz que viene de lejos
Riuu’ be rzëna                                               Se escuchan murmullos a su paso
Ti’tsre rbets no rlekyiy.                                  Esta voz que nos llama y reclama

Lëna nahk xti’ts la’tsa                                   Ella es la palabra de mi pueblo
Lëna nahk xti’ts xmëna                                 Ella es la palabra de mi gente
Lëna nahk xti’tsaa                                         Ella es la palabra nuestra
Lëna nahk xti’ts mënkol                                Es la palabra de nuestros abuelos
Ku rlee’na ba  rbets na                                  Lo que hace es llamarnos
No rlekyiyna kyiil mbañ lonaa                        y reclamarnos por su vida.

Nahkna ku nwñuu’ its liuu                            Es la palabra que existió en este mundo
no mbañ xpena rruu lo bë’                           y su espíritu vive aún entre nosotros
No’yna lo ya’na ku non                               Trae en sus manos lo valioso,
Ku nlë no kyiil mbañ.                                    La alegría y la vida.                          

Ti’ts rkëë rets ba, noo rlekyiy                       La palabra que grita, también reclama
Tëë’,  biin no kuelëts na,                              Ven, escucha y dale tu cariño
Zeen ndzuli no xan ndzuli                              Desde donde estés, en tu entorno.
Mën kënihtlëë’ts xti’ts                                   Gente que ha olvidado su palabra
No  kë kuë’ts yre kuwlii.                                Y entierra de su cultura, lo verdadero.

Wlëts kyehkli no kuiiy trehch lona                 Levanta la cabeza y mira directo a sus ojos
Nakr tse kyubre ikelëts che’nli                      Aún es tiempo de que ames lo que es tuyo
Kuastli lla’ mën ini’ loli                                  No esperes que vengan  a decirte
Xan zaaks rna zeen ndzuli no xan mbañli.       Cómo es bello el ambiente en que habitas.

Rahklëtst xti’tsaa kët                                     No quiere morir nuestra palabra
No nwñubrena lëtse wlu’wna                         y ha vuelto para mostrarnos
Blo non na                                                     cuánto vale
Wtëë’ no blee’ ibañk xti’tsaa                         Ven y haz que reviva nuestro idioma,
Nël ndzur tse lëtse ikëlëtsaa na.                      Aún es tiempo de que ames lo que es tuyo.

Ku non ndzu laatsli                                        Valioso es lo que tienes en tu pueblo
che’nli nahkna                                               Y tuyo es,
Loli msaa’n mënkol na.                                  A tí te lo dejaron los abuelos.
Blee’ ybañkna.                                              Haz que  reviva para siempre.

Autor en el zapoteco de Xanica, Sierra Sur:
Modesto López, estudiante del BIC No. 13

de Santiago Xanica.
Traducción al español: Sara Cruz.

CANTO A XANICA. Kyeets Xaa'n Kyii'y


KYEETS XAA’N KYII’Y


La’tsa lëë kyeets xaa’n kyii’y
Nahkna ti kyeets top zaaks
La’tsa lëë kyeets xaa’n kyii’y
Nahkna ti kyeets top zaaks.

La’tsa ndzu ire lo yak
Yak rtsë’w yuu’, yak rlee’ rmed:
Yalobka’y, yandxelblli’ts,
Yayuk, yayës, yandzak.

La’tsa ndzu ire lo mañ
Mañ ndzi’b to’b, mañ rxobe:
Meryuu te, meryuu zaa,
Meryuu kyi’n, xik, chikuu.

La’tsa ndzu ire lo mañ
Mañ ndzu wañ, mañ tahp nii’y:
Ndzet, ngu’p, mdziin, me’y, me’ts yak,
Mlli’ts, meybe, mlle, me’ts kuiy.

Til rkëlëtsli kyeets re’
Wchu’ktli wañ, wëhttli mañ,
Lëtse xpa’tli wlebe’yna,
No laatsli zaaksto ina.

Sara Cruz. 

Octubre 2001.

(Enseguida va una traducción aproximada)

PUEBLO BAJO LA MONTAÑA

Mi pueblo se llama Pueblo bajo la Montaña
Es un pueblo muy bonito
Mi pueblo se llama Pueblo bajo la Montaña
Es un pueblo muy bonito. 

En mi pueblo hay variedad de árboles
árboles que construyen casas, plantas que curan
Yalobka’y, yandxelblli’ts,
Yayuk, yayës, yandzak.

En mi pueblo hay variedad de animales
animales con plumas, animales que vuelan
Meryuu te, meryuu zaa,
Meryuu kyi’n, xik, chikuu.

En mi pueblo hay variedad de animales
Animales del monte, animales de cuatro patas:
Ndzet, ngu’p, mdziin, me’y, me’ts yak,
Mlli’ts, meybe, mlle, me’ts kuiy.

Si tú amas a este pueblo
No cortes árboles, ni mates animales,
para que tus hijos los conozcan,
y tu pueblo siempre bello sea.

A XANICA. Ti yilkaa'b. Un pensamiento.


A Xanica, mi pueblo

Cuando te recuerdo, mi corazón se llena de emociones, te imagino exactamente en el lugar que te encuentras, al pie de tres grandiosos cerros, Kyii’y Yëëts, Cerro Amarillo, Kyii’y Baas, Cerro de las Abejas y Kyii’y Nis, Cerro Mazorca,  porque  te conozco y porque parte de mi ser se encuentra en ti, además es contigo con quien están mis seres queridos, mis padres, mis hermanos, mis amigos, mis paisanos, y de quienes, sin plantar demasiado la palabra, sabemos de sus esperanzas y desilusiones, de sus alegrías y de sus tristezas. Así te conozco y al recordarte, imagino tus días soleados, entre los meses de marzo a octubre, conformando el tiempo que llamamos en nuestro idioma, bto’ , que son días realmente claros y brillantes, pues por fortuna no tienes el humo que aplasta a las ciudades, y qué decir de tus puestas de sol vistos desde el costado del templo, por cierto, una gran construcción del siglo XVIII que costó mucho trabajo y hasta la vida de nuestros abuelos;  o desde la cancha de básquetbol que se encuentra frente al palacio municipal, que es el lugar donde tus niños y jóvenes descansan después de un arduo día de trabajo, bueno, pues desde ahí, podemos extasiarnos al mirar al sol despedirse de nosotros para ocultarse detrás de las montañas, por el rumbo de San Mateo Piñas, no sin antes pintarte de un color amarillo o rojizo, que te hace ver tan bonita todas las tardes, así también, desde esta altura, 1240 m.s.n.m., tenemos la fortuna de mirar muy a lo lejos una pequeña parte del Océano Pacífico que se sitúa frente a las playas de la Crucecita, Huatulco.    

Así también, cómo no imaginarte en tus  días lluviosos que  son igualmente especiales y diferentes a los días de las ciudades, pues las lluvias se anuncian contigo en los meses de marzo, abril o mayo y en estas primeras lluvias y truenos salen las chicatanas,  con ellas ya tostadas  hacemos una salsa que puesta en una tortilla recién quitada del comal,  forman parte de nuestra alimentación, esperando saborear  las últimas hasta el 13 de junio, día en que sabemos que ya no volveremos a cocinarlas sino hasta el inicio de la siguiente temporada de lluvias,  y así es como junto con los meses de  junio, julio, agosto y septiembre conformarán el tiempo que conocemos en nuestra lengua como bkyo, acompañadas estas lluvias de majestuosos relámpagos y truenos entre los meses de julio a septiembre.

Por todas estas razones, quiero que los demás te conozcan, que sepan de tus bondades y tu generosidad, de tu paciencia al esperar día tras día a tus hijos que se alejan de ti en busca de mejores condiciones de vida, a veces atraídos por todo lo que ofrecen las grandes ciudades,  o quizás también simplemente por querer conocer otros horizontes de nuestra patria, pues como sabes, muchos han emigrado a diferentes puntos de nuestro Estado: Huatulco, Pochutla, Salina Cruz, Juchitán, Matías Romero, Ciudad de Oaxaca, y a otros estados como Chiapas, Veracruz, Guerrero, Mérida, Ciudad de México, y últimamente ya se han atrevido algunos cuantos a alejarse más de ti, yéndose trabajar  a los Estados Unidos, pero siempre llevándote en su memoria, con la esperanza de algún día volver contigo.

No hay muchos libros que hablen sobre ti, así que estas páginas serán un intento de darte a conocer a través de la palabra escrita en nuestra lengua materna: el zapoteco, así como en nuestro segundo idioma: la lengua de Castilla. 

                                                                                                                                                     Sara Cruz García
                                                                                                                                                  Promotora Cultural